Por favor, permitanme introducirlos a una instancia distinta.
Antes de concluir este ciclo con el último posteo de mi blog, me dispongo a hacer una revisión general sobre ciertos aspectos que hoy leo sobre mi trayecto y desarrollo en esta cátedra, es para mi importante darme este espacio porque considero que al escribir estas palabras también puedo terminar de comprender(me) y de abrirme ante ustedes,
durante estos dos años si hubo algo que hicimos fue cuestionarnos a nosotros mismos, pero pocas veces (al menos en mi caso) paré a pensar como todo eso me había transformado, los invito a leer mi humilde reflexión.
Al principio pensé que no explayarme mucho sería lo mejor, que mis pinturas tenían más para decir que cualquiera de las palabras que pudiese llegar a escribir. Signo de una gran desconfianza encuentro en la pintura lo que me mueve y empuja hacia adelante, con ansias desesperadas de aprobación (no únicamente académica, sino social y afectiva) siempre me desempeño en la pintura con toda la energía y pasión que puedo concentrar dentro de los ajetreados (y a veces no tanto) ritmos de la vida estudiantil.
Hoy, haciendo una reflexión un tanto intima y personal, me dispongo a decir cosas que no acostumbro decir, a transformar esta cualidad personal que me impulsa a decir sólo con los elementos que una producción estética me permite articular, porque hoy, puedo encontrar una relación entre mi vida, mis decisiones, mis emociones y pensamientos en mi obra.
Pido disculpas de antemano si mi lenguaje (por momentos coloquial) resulta inadecuado para la instancia académica, considero que hablo desde una postura de pura sinceridad en un intento de contextualizar (si es que se puede) las razones que motivan mis producciones.
Al empezar la cátedra de procesos de producción y análisis en pintura, en el año 2017, mi búsqueda pictórica , todavía muy inmadura, me llevaba a representar escenas que remitían al dolor y la desesperación, con tensiones y gestos brutos, podía percibirse cierta turbulencia y una fuerte influencia derivada del temprano consumo de la industria cultural que nos rodea (cómics, videojuegos, películas y un largo etcétera) en aquel momento los temas de mi obra los adjudicaba a este contacto continuo con dichos medios.
La fuerza y violencia (visual, estética, compositiva y también conceptual) era lo que motivaba principalmente el tema y la ejecución de mis pinturas.
Artistas cómo Goya, Francis Beacon o Egon Shiele con su figuración fueron de cierta forma (conciente o inconcientemente) influencias para mi.
Creía que las temáticas o el tono de mis obras poco tenían que ver con lo que transcurría en mi vida, siempre sentí una suerte de contradicción entre lo que buscaba con la pintura y mi experiencia vital.
Últimamente, gracias al camino recorrido y transcurrido en esta cátedra, veo las cosas un tanto distintas.
Siempre me consideré una persona extrovertida, alguien que habla mucho y con muchas personas, hoy veo que algo que me resultaba difícil era decirme cosas a mi, admitir que existen en mi partes que sufren, partes que lloran, rincones oscuros.
Que no sonríen.
Para mi, la pintura y el arte en general es una forma de entender el mundo, una herramienta que nos permite vernos y comprender, leer, interpretar, sentir y exponer lo que somos, de lo más íntimo a lo más banal de nuestro ser.
Cuando hice la serie de diez pinturas el año pasado, estaba muy enojado, me sentía perdido y con mi orgullo herido, porque me costó muchísimo encontrar una senda por donde caminar con seguridad, hoy veo que estuve en crisis.
No podía resolver la consigna, me sentía inútil, desde afuera uno puede ver a un chico que se ríe de todo, que no le da mucha importancia a lo que le dicen y parece que todo le resbala (en esta instancia Mariana me diría que no es mi psicóloga) pero quiero que me lean porque es parte del sentido de mi obra decir esto ahora, si no lo dijera, el desarrollo de lo que sigue a continuación y de lo que lo precedió no tendría tanto sentido.
Hoy leo todo este transcurso y puedo entender con alegría, las estrategias que utilizó sabiamente nuestra profesora para sacarnos de nuestra zona de confort y deconstruir lo que creíamos fortaleza para que nos sigamos cuestionando y no nos conformemos (al menos eso leo en mi caso) recibí criticas duras, cómo nunca las había tenido, criticas necesarias, reales, que fomentan a que hoy busque una seguridad más solida y bien asentada en el planteamiento de mi obra.
Y en mi vida, alguien que basa la mayoría de su confianza personal en las buenas criticas que recibe de su pasión no puede avanzar mucho, realmente el proceso fue turbulento.
Hoy veo atrás y entiendo el sentido de muchas cosas.
Uno piensa que cuando produce una obra se desprende de eso y que eso sólo puede generar algo en un tercero, ya no creo eso, hoy veo mi trabajo y leo una búsqueda errante de fortaleza interior, una búsqueda que hoy está teniendo frutos gracias al crítico camino recorrido.
No quería hacer una descripción de mi proceso final que sea solamente formal, intelectual o conceptual porque creo que la parte emocional de todo este proceso es tanto o más importante para el desarrollo del mismo que las otras facetas.
Ha sido un recorrido intrincado, arduo, frustrante y hermoso, agradezco haberlo vivido y aprendido de mis maestros que no solo son mis profesoras sino mis compañeros.
De hecho, leer algunos de sus blogs me animó a hacer esta reflexión.
Atendiendo al desarrollo de este año, exclusivamente, puedo ver componentes residuales en primera instancia de mi proceso anterior que gradualmente fue dando paso a un abordaje diferente, pasando por técnicas cómo el modelado, experimentando con animaciones y haciendo un camino que por momentos se encontraba por fuera de la vida facultativa, me encontré participando en encuentros de pintores, haber recibido premiaciones en este campo es algo que motiva pero también alerta a no descansar o estacionarse en un triunfo y que esto termine resultando traicionero.
Poco a poco mi producción fue decantando a lo digital, en donde las horas me brindaron una soltura inedita hasta el momento, a través de esta herramienta hoy encuentro temas más relajados, la figura humana en el espacio, los espacios habitados.
Esos momentos en los que transcurre algo que deja huella, que hace mella en la mente, no hay que buscar muy lejos, lo cotidiano, una charla un momento.
Toda aquella soledad y desesperación hoy se corresponde a un animo más calmo, donde me encuentro sabiendo que para alcanzar lo que busco es menester contar con una gran reserva de paciencia y compromiso, un tipo de compromiso que hoy descubro pocas veces tuve.
Serio y detenido, calculado pero espontáneo, suena difícil y ambiguo pero esa es "la gracia" en todo caso de esta búsqueda, hay cosas que solamente el tiempo trae, siempre fui muy pasional y brusco y si bien puedo valorar algunos de mis logros alcanzados, puedo ver que la clave que me va a proporcionar una suerte de liberación y explotación de mis capacidades artísticas es la auto crítica real y sincera, por más que suene severo pienso qué para mantener una producción de calidad (y en este caso, una serie de obras que responda realmente a la profundidad de las capacidades con las que siento que cuento) preciso darle el tiempo necesario de maduración a cada obra (por eso no presento todas ahora).
Respetando estos criterios y resolviendo cada conflicto que surja con ese tiempo y aprovechándolo para estar permeable a nuevas ideas, tratando de dejar fluir la producción sin forzarla.
Redes humanas, conexiones, interacciones, relaciones, retratar el amor, la vida o lo que nos genera algo, a través de una imagen, de pautas mínimas, para hacer lo que hace un artista como Rockwell de contar algo complejo en una sola imagen preciso analizar las composiciones y armarme de una atención especial a la construcción de mi obra con tiempo, amor y esfuerzo.
Redes humanas, conexiones, interacciones, relaciones, retratar el amor, la vida o lo que nos genera algo, a través de una imagen, de pautas mínimas, para hacer lo que hace un artista como Rockwell de contar algo complejo en una sola imagen preciso analizar las composiciones y armarme de una atención especial a la construcción de mi obra con tiempo, amor y esfuerzo.
No sé bien que va a pasar con mi tesis, es un trabajo que por el momento me asusta un poco, confío en que voy a encontrar la solución prontamente y tengo varias ideas para explorar pero aún no me decido.
Así como con algunas actitudes que quiero dejar en el pasado, sigo luchando para crecer y ser más consciente de las formas en las que me comunico, para que se den una idea de la manera en la que suelo reprimir algunas de las ideas y emociones o miedos que expuse hoy en este posteo, les dejo lo que iba a ser la introducción de este escrito, antes de decidir que iba a decir todo lo que dije:
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Para este proceso me dispuse a crear una serie de diez obras en formato de pinturas digitales.
La justificación teórica de dicho proceso fue presentada por escrito como parte del trabajo práctico evaluativo qué tuvo lugar en las últimas instancias del cursado de la cátedra, adjuntaré el archivo de texto.
Hasta el momento la serie consta de tres pinturas digitales que fueron presentadas de forma impresa en el último encuentro que tuvo lugar el martes veinte de noviembre.
La idea es también presentar, a parte, vídeos que den cuenta del proceso de dichas producciones desde el inicio hasta la pintura acabada, también adjuntaré el primer video que tuve la oportunidad de producir y editar. (Las primeras dos pinturas no cuentan con sus respectivos vídeos por cuestiones técnicas pero la idea es que las demás pinturas cuenten con su respectivo video de proceso).
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Yo pienso que hay una enorme diferencia.
¡Gracias a todos por leer y compartir su tiempo conmigo!
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